Proyecto Hormigas
Como parte del programa de investigación, cuyo objetivo
central es analizar los efectos recíprocos entre las semillas y
sus consumidores y las posibles consecuencias de esos efectos sobre
la dinámica de las poblaciones de plantas, nuestras investigaciones
están enfocadas en las relaciones entre las hormigas granívoras
y las semillas. Queremos evaluar el impacto potencial de las hormigas
sobre las reservas de semillas, pero a la vez nos interesa estudiar
los efectos de la disponibilidad de semillas sobre la ecología de
estas hormigas. Ambos tipos de estudio suelen desarrollarse de manera
independiente, siendo comunes las investigaciones sobre el papel
de las hormigas como granívoros (la aproximación top-down)
y aquellas centradas en la respuesta de las hormigas a las variaciones
en sus recursos (la aproximación bottom-up), pero menos frecuentes
los programas de investigación que las abordan conjuntamente.
Las hormigas constituyen uno de los principales grupos granívoros
en los ecosistemas áridos. Su importancia ha sido evaluada en detalle
en el Hemisferio Norte, donde se ha observado que el forrajeo y
el consumo de semillas pueden tener importantes efectos sobre las
reservas de semillas y sobre la vegetación. En contraste, el conocimiento
de la biología de las hormigas granívoras de los desiertos sudamericanos
es pobre. Antes de nuestros estudios prácticamente no existían conocimientos
básicos sobre estas especies. Las especies del género Pogonomyrmex,
por ejemplo, han sido extensamente estudiadas en América del Norte,
donde representan gran parte del ensamble granívoro y ejercen un
papel preponderante en la ecología de los desiertos, pero en América
del Sur se desconoce su importancia como consumidoras de semillas.
En los últimos años comenzamos a estudiar el sistema hormigas
granívorassemillas en la Reserva de la Biosfera de Ñacuñán,
en el Monte central de Argentina. Por mucho tiempo fue aceptado
que tanto la diversidad de hormigas granívoras como su consumo de
semillas son mucho menores en América del Sur que en otras zonas
áridas del mundo. Sin embargo, estudios recientes han mostrado que
la diversidad y el consumo no carecen de importancia en el Monte
en comparación con otros desiertos cálidos. En Ñacuñán, por ejemplo,
unas 1517 especies de hormigas son capaces de remover semillas
(en especial las de géneros granívoros especializados como Pogonomyrmex,
Pheidole y Solenopsis), un número mucho mayor que
el reportado a escala local en desiertos de América del Norte y
Australia.
En la región central del desierto del Monte las hormigas son el
grupo granívoro más importante en primavera y verano, pero su consumo
es despreciable durante otoño-invierno. Los patrones diarios y estacionales
de actividad de forrajeo de estas especies son variables, así como
su preferencia por determinados microhábitats, principalmente como
respuesta a las condiciones microclimáticas. Precisamente, los efectos
de las hormigas granívoras sobre la comunidad de plantas están determinados
tanto por los patrones espaciales y temporales de forrajeo como
por la utilización diferencial de las distintas semillas en los
parches de alimentación. El conocimiento de estos aspectos permite
una evaluación realista del papel de estos animales como consumidores.
Nuestros estudios previos y los que estamos desarrollando están
fundamentalmente orientados a develar esos interrogantes: ¿cómo
es el patrón temporal de actividad de estas especies?; ¿de cuáles
microhábitats toman las semillas?; ¿qué semillas consumen? A la
vez, estamos analizando cómo la variación en los niveles de disponibilidad
de semillas afecta la ecología de algunas de estas especies: ¿cambian
sus comportamientos y estrategias de forrajeo frente a variaciones
en la disponibilidad?; ¿cambian los micrositios de donde extraen
las semillas?; ¿cómo se ve afectada su dieta?
|